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Vuelven las clases en Israel


Escuela primaria abre en Maalé Adumim Foto: REUTERS/Ammar Awad


Israel inicia una vuelta a los colegios, gradualmente con la oposición de algunas ciudades y muchas medidas de precaución. Ya nada será igual.

Israel permitió hoy el regreso a las aulas de parte de los estudiantes de primaria y secundaria, aunque con la oposición de varios municipios, que se negaron a abrir los centros hasta garantizar las medidas de prevención del coronavirus en las clases.

Mientras localidades como Tel Aviv, Beer Sheva, Haifa o Hadera pidieron más tiempo para preparar las escuelas, los estudiantes regresaron a las aulas en otras partes del país con mascarilla y entrando de uno en uno para guardar la distancia física con sus compañeros.

El Gobierno aprobó el viernes un plan para retomar de forma gradual la educación hoy domingo, día laborable en el país, que creó cierta confusión entre los padres y reticencias en administraciones locales al considerarlo precipitado.

El Ministerio de Educación permitió el regreso a las aulas de los estudiantes de seis a nueve a años y de dieciséis a dieciocho y, en una semana, la reapertura de los jardines de infancia. El resto de estudiantes volverá a clase a partir de junio.

La asistencia, por el momento, no es obligatoria, y los profesores de más de 65 años o con patologías previas podrán acogerse a una baja.

La vuelta al colegio es parte de la rápida desescalada que comenzó Israel recientemente, por la que ya ha reactivado gran parte de la actividad económica y ha aliviado las restricciones de movimiento de la población.

La mayoría de los comercios en la vía pública han reabierto y el Ejecutivo prepara un plan por fases para retomar la actividad social y económica.

Israel ha registrado hasta el momento 16.193 casos confirmados de coronavirus, de los cuáles más de la mitad ya se han recuperado, y hoy anunció la cifra más baja de contagios desde marzo con 41 positivos en las últimas 24 horas.

Hasta ahora, 230 personas han fallecido, y 82 enfermos están conectados a respiradores artificiales, unas cifras mucho más bajas que en países europeos.

Fuente: Aurora – EFE