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Temporal en Cañada de Luque: graves destrozos y más de 30 familias afectadas


El domingo por la tarde, a ocho kilómetros de la localidad, se formó un tornado que repercutió al pueblo, dejando graves daños no solo a la población, sino también a las calles, campos y arboledas.

Victor Molina, el intendente de Luque, en una conversación con Hechos declaró que la inundación se produjo debido a la falta de alcantarillas en la zona, ya que las existentes eran viejas y fueron fácilmente destruidas por la tormenta. El funcionario expresó: “La alcantarilla que la tormenta destrozó, era una alcantarilla vieja de hace 50 años de ladrillo que colapsó. Uno de los problemas que hay en la ruta es que no se hace limpieza de alcantarilla, nosotros limpiamos aquellas cercanas al pueblo, de la zona urbana aunque no estén a nuestro cargo las limpiamos, pero las que están más alejadas no, como esta que estaba en plena ruta.”

En este sentido, Molina explicó que los vecinos y él sufrieron de una gran preocupación durante la tormenta debido a que no se calculó previamente los 150 ml que llovieron durante menos de dos horas ni los 15 minutos de granizo.


Los daños

En cuanto a los daños materiales, se contó un total de 30 familias, algunas auto evacuadas, afectadas por la entrada de agua a sus propiedades que mojó muebles, colchones y rompió electrodomésticos, y por las fuertes ráfagas de viento que movieron techos y rompieron ventanas.

En la localidad, varias calles fueron destrozadas y obstruidas por los árboles que se cayeron y por los tumultos de hojas que se amontonaron, que evidencia el daño a las arboledas de la zona y los esfuerzos que deberán hacerse para su limpieza y recuperación.

El epicentro del tornado fue a ocho kilómetros de Cañada de Luque, donde casi 100 postes de energía fueron derribados, dejando a la ciudad sin luz por 24 horas.

Debido a la falta de energía, el pueblo quedó incomunicado y sin poder abastecerse de agua, ya que las dos bombas de allí son eléctricas, por lo cual se recurrió a un “bypass” como mencionó el funcionario, para tener luz.

Otro de los daños fue el de la ruta 17, que quedó dividida por una grieta en el suelo de 15 metros de ancho, 4 de largo y 3 de profundidad.


Por último, Molina habló sobre los daños en los campos, diciendo: “Otro daño importante fue el de los campos, en donde hubo tinglados y depósitos destrozados, tubos (cilindros de semillas) destruidos, galpones volteados, sembrados y equipos de riego despedazados. Un campo que cosechaba girasoles, que estaba florecido y era una novedad para nosotros, también completamente perdido, fue un daño importante a la producción.”


El funcionario declaró que no hubo personas heridas.


Las medidas que se tomarán


En relación a los daños, el funcionario explicó que hay planes para recomponer la situación de la manera más rápida posible, y que están comprometidos a utilizar todos los recursos posibles en esta crisis. Relató que el mismo día se tomaron medidas: “El mismo domingo a la noche salimos con una reserva municipal a repartir bienes. Fueron casi 30 colchones y 20 frazadas para posibilitar que los vecinos que tenían muebles afectados pudieran dormir en algo seco”.


Para la recuperación de los daños materiales, el intendente declaró que el gobierno tiene un programa para las situaciones de riesgo y catástrofes, al que se recurrirá. El ministro de gobierno y el ministerio de Desarrollo Social también colaboraron con la situación y les enviaron chapas, colchones y frazadas.



En cuanto a los daños en la ruta, Molina se comunicó con el Presidente de Vialidad, para rellenar la grieta. Se estima que se necesitarán entre 350 y 370 metros cúbicos de material para lograrlo, pero ya se cuentan con todo lo necesario en ambos lados de la zona y es posible que “el miércoles o el jueves”, el trabajo esté terminado para habilitar la ruta provisoriamente hasta que se construya una nueva alcantarilla.


Fuente: Hechos.

Créditos fotografías: Hablando Claro


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