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Refinancian las tarjetas de crédito en nueve cuotas


El Banco Central (BCRA) estableció una nueva medida para ayudar a los clientes bancarios con sus vencimientos de tarjetas de crédito. Esta vez, obligó a las entidades financieras a refinanciar los saldos a un plazo de un año, con 3 meses de gracia y 9 cuotas, y tasa máxima de 43%.

La pregunta que se hacen los deudores es si conviene o no aceptar el diferimiento en el pago. Los especialistas, por el momento, coinciden en que resta ver la letra chica de esta iniciativa para conocer la real aplicación que tendrá.

El pasado lunes 13 empezaron a caer los vencimientos de las tarjetas que se habían postergado desde que se impuso la cuarentena, el pasado 20 de marzo. Los primeros números del sistema financiero ya empiezan a mostrar los pagos pendientes en los préstamos con tarjeta. En los primeros tres días de abril, el stock de créditos en esa línea se mantuvo prácticamente estable respecto del último día de marzo, a contramano de la dinámica habitual. En general, el stock baja en la primera mitad de cada mes, a medida que se van pagando los vencimientos (que suelen estar entre el día 1 y el 10) y vuelve a subir hacia final del mes, cuando empiezan a cerrar los resúmenes.

Según el comunicado que envió la entidad conducida por Miguel Pesce, los clientes que opten por no pagar el total de los vencimientos que se den entre el 13 y el 30 de abril podrán acceder a refinanciarlos a un año, con 3 meses de gracia. El BCRA estableció que la tasa tope por la refinanciación será de 43% a partir del lunes y que, además, quienes no paguen el monto total podrán acceder a ese nuevo crédito sin ningún trámite adicional.

Desde el punto de vista de las finanzas personales, la pregunta pasa por la conveniencia de tomar esta alternativa que brinda el BCRA. Y al respecto, recomiendan chequear cuatro puntos:

1. Si hay intereses compensatorios

"Los bancos emisores deben ofrecer al menos tres meses de gracia y 9 cuotas fijas de tal manera, las cuotas comenzarán a pagarse en agosto a un valor de 147 pesos por cada 1.000 pesos refinanciados", graficó el Central en su comunicado. Esto parecería indicar que los primeros tres meses no acumularían intereses para los que elijan refinanciar.

Sin embargo, analistas y bancos no lo entendieron así. Por el contrario, estimaron que los 3 meses de gracia hacen referencia al diferimiento del pago pero que seguirán contando a la hora de calcular los intereses compensatorios.

2. Chequear que el CFT esté "topeado"

Otra duda que atañe al bolsillo pasa por el costo financiero total (CFT) que tendrá la operación. Es que el Central limitó la tasa nominal anual en 43% pero no reguló este otro costo, que incluye cargos adicionales por la gestión de los bancos. Allí, las entidades podrían aumentar los costos de diferir estos pagos. "Creo que van a tener que limitar el CFT porque, de lo contrario, el costo real puede terminar siendo mayor a la tasa de 49% que había hasta ahora para el pago mínimo", opinó Mariano Otálora, director de la Escuela Argentina de Finanzas Personales. No obstante, el especialista sostuvo que la medida "da aire durante 3 meses" para quienes no puedan hacer frente al pago total de la tarjeta.

3. Estar atentos a la capacidad de pago

Un tercer punto de que tiene que tener en cuenta quien pretenda hacer uso de esta modalidad es que, si bien la primera cuota se pagará a partir de agosto, la misma se sumará a los gastos mensuales que la persona haga con la tarjeta.

"Si el gasto habitual con la tarjeta es de $40.000 por mes y en abril el cliente sólo paga la mitad, los otros $20.000 se van a dividir en 9 cuotas pagaderas desde agosto, con los intereses que correspondan. O sea que en agosto va a pagar los $40.000 de siempre más la primera cuota del monto refinanciado", ejemplificó Otálora.

4. Contemplar la pérdida de saldo disponible

Otálora apuntó además que el saldo que se refinancie se restará automáticamente del cupo de compra que cada cliente tiene en su tarjeta, por lo que se reducirá la capacidad de tomar crédito con el plástico durante los próximos 12 meses.

Dado que, por ahora, la norma del Central no fijó un tope al CFT, será importante que cada cliente se contacte con su banco para chequear cuál será el costo total de retrasar los pagos. De mantenerse en 49%, en el mismo nivel que la tasa nominal, estaría en línea o ligeramente por debajo de la inflación proyectada para los próximos 12 meses, por lo que sería un costo relativamente aceptable para diferir el pago.

Esta es la tercera baja de tasas que el BCRA impone sobre los saldos refinanciados con tarjeta de crédito. Primero, llevó el tope a 55%; luego, a 49%; y desde el lunes 13 de abril está en 43%. "Es un golpe más a la rentabilidad. “Castigaron mucho a las tarjetas", resumieron en una mesa. En otro banco estimaban, antes de este último recorte en la tasa, un costo de $100 millones por las disminuciones que ya había implementado el Central.

Fuente: iProfesional

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