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Municipalidad de Santiago Temple: cambio de actores, conflictos similares


En Santiago Temple pasan las gestiones, pero quedan los mismos problemas. Al menos en lo que refiere a los conflictos con empleados municipales. Éstos, reclamando sueldos dignos, la reincorporación de compañeros despedidos, y manifestando que reciben presiones y maltrato por parte de personal jerárquico. 

El ejecutivo, en tanto, revelando una herencia de gestión que torna complicado el desarrollo de obras y dificulta la refuncionalización de la planta de trabajadores, y calificando de extorsivas las medidas de protesta llevadas a cabo por parte de los empleados, además de la denuncia de actos delictivos de ciertos trabajadores en complicidad con la gestión de Mondino. Hasta ahí, intereses encontrados entre partes (con ciertos exabruptos, es verdad). Pero el contexto es mucho más complejo.

Junio de 2019: Elvio Mondino, luego de 16 años, cae derrotado en unas beligerantes elecciones. Marco Ferace, joven médico radicado en Santiago Temple desde hace ya un tiempo (y procedente de Arroyito), resulta electo en un enfrentamiento “mano a mano” (el primero que debió enfrentar Mondino, que logró mayoría absoluta de votos en las primeras dos elecciones, pero cuyo caudal se vio menguado notablemente en las dos siguientes; (la división de la oposición jugó a su favor). En el 2019, radicales y justicialistas (aunque con figuras relevantes e históricas cruzadas de campo) se vieron cara a cara, en lo que resultó el primer triunfo del peronismo en Santiago Temple, en esta parte de la nueva democracia argentina.    

Los últimos seis años del mandato de Mondino fueron conflictivos. Empleados afiliados al SUOEM comenzaron con movilizaciones, marchas y cortes de ruta, en reclamo de un sueldo digno, ropa de trabajo, categorizaciones, reincorporación de compañeros despedidos y denunciando, además, aprietes y presiones por parte del ejecutivo. La lucha se volvió cruda. Los trabajadores redoblaban la apuesta y el intendente se negaba a recibirlos. El diálogo estaba absolutamente cortado, y las negociaciones en terreno pantanoso. Sin embargo, esto no parece haber hecho mella en el destino del voto de los vecinos de Santiago Temple. En 2015 Mondino se alzó con un nuevo triunfo (esta vez, contra un candidato surgido poco tiempo antes, el propio Ferace). Esto no hizo más que afianzar las posiciones en el conflicto con los trabajadores, situación que amenazaba con eternizarse junto con Mondino en el cargo de intendente. En los años siguientes, los municipales afiliados al SUOEM siguieron con sus reclamos y con sus protestas. Y denunciaban, además, que otra parte de los trabajadores, sin afiliación sindical, gozaban de la venia del ejecutivo, con sueldos mejorados, y recategorizaciones a dedo. La división entre los trabajadores municipales, aupados en la propia confrontación partidaria, se hizo más profunda. En sus años como concejales opositores, Ferace junto a Abrate tuvieron una participación activa, con denuncias por abuso de autoridad y corrupción de Mondino, lo que terminó convirtiendo a las reuniones de la Honorable Cámara en un espectáculo en sí misma. La gestión del ejecutivo se cerraba no solo en sus negociaciones laborales sino también en sus contactos con la prensa. La exposición de la oposición, con su capacidad oratoria, su vehemencia y sus variadas denuncias, lo llevó a la gestión de Mondino a un estado comunicacional larvario, rudimentario y poco eficiente. Las intentonas de impedir el ingreso de la prensa en las reuniones del Concejo Deliberante no hicieron más que darle impulso a una necesidad que el propio pueblo expresaba deliberadamente: la de saber qué estaba pasando. Fueron los propios vecinos, cercanos políticamente a la oposición, los que crearon un hito en la publicación de los actos de gobierno y de las discusiones políticas: prohibido el ingreso de la prensa, fueron ellos, con sus propios celulares, los que hicieron público lo que pasaba en el recinto. El estado público de las gestiones políticas no fue, en este caso, una decisión del gobierno municipal, sino todo lo contrario: fue una demanda pública que inauguró, en el pueblo, un modo sui generis de periodismo vernáculo. La reacción de Mondino fue tardía, torpe y poco clara. Llegaron sus primeras notas con la prensa y el intento de acercamiento con los trabajadores no dio resultado. El tándem Ferace-Abrate se movía como pez en el agua. Llegaban con promesas de prosperidad, transparencia, sueldos dignos y obras de infraestructura. Tan solo la anterior retahíla de triunfos fue lo que mantuvo las esperanzas del entonces intendente.

La victoria de Ferace se veía venir, y vino. El después, fue el desierto menguante de una transición paupérrima, sin el menor acercamiento entre ambos mandatarios, el saliente y el entrante.

La inquietud de los trabajadores, al menos de cierta parte, más cercana al ejecutivo saliente y sin afiliación alguna, dio el salto previsto: la afiliación en otro sindicato de municipales que, en cierto momento y bajo acusaciones de negociaciones poco claras con Mondino, perdió peso y terreno en Santiago Temple: el SUOEM del Este. Se abrió, entonces, y con un cierto marco de formalidad, una brecha entre los trabajadores municipales, y el cuadro es el siguiente: un número menor de trabajadores sin afiliación y el resto, dividido entre los dos sindicatos, el SUOEM, cercano (al menos en negociaciones) a Ferace, y el SUOEM del Este, donde se agrupan algunos de los trabajadores más afines al anterior intendente. Estos últimos son, por cierto, los que mantienen el conflicto abierto con el actual mandatario.


Delegado gremial en Santiago Temple (del SUOEM del ESTE), y empleado municipal Néstor Tribaudino


Aclarado un tanto el panorama (o, al menos, hecho el vano intento), toca describir la actual situación.

En una nota brindada a Canaldos TempleTV, de Santiago Temple, Horacio Leonardi, Secretario Gremial del SUOEM del Este, gremio que mantiene el conflicto más fuerte con Ferace, justificó el estado de asamblea permanente de dos horas por día que mantenían sus representados de Santiago Temple. Vuelven a esgrimirse las mismas o similares razones del pasado: problemas con las categorizaciones (ahora no se denuncian recategorizaciones abusivas que benefician a ciertos empleados, sino la baja compulsiva en las categorías de los mismos), maltrato y aprietes, sueldos magros y empleados despedidos sin causa alguna.

La gestión actual reivindica el aporte de ropa de trabajo acorde para todos los empleados municipales.


Horacio Leonardi, Secretario Gremial del SUOEM del Este


El tema del sueldo, en tanto, es un fuerte reclamo que cae sobre Ferace con pie de plomo, y al que parece no afectar demasiado, al menos en su postura. El delegado gremial en Santiago Temple (del SUOEM del ESTE), y empleado municipal Néstor Tribaudino, brindó una entrevista que causó un impacto impensado en los vecinos de la localidad. En ella el trabajador, con un lenguaje llano, cercano y desprovisto de eufemismos, no hizo referencia a las clásicas consignas de reivindicación obrera, sino a su extrema situación (y la de otros compañeros). Sueldo de bolsillo decreciente con el paso de los meses, categoría en sintonía, con un resultado exasperante para cualquiera que pretenda llevar un plato de comida a su mesa: un básico de apenas $ 8.000 para un trabajador de considerable antigüedad. Pero el paroxismo llegó con su compañera, la delegada y trabajadora municipal Analía Medrano, que no dudó en mostrar un recibo con apenas algo más de $ 5.000 de bolsillo.

Las palabras de Tribaudino corrieron como reguero de pólvora. Y no sólo por el estado desesperante de su situación económica (y la de sus compañeros), sino por el previsible estado de conflicto creciente que se olía en la localidad.



Esta situación detonó el pasado martes 16 de junio, cuando vecinos cercanos a los empleados en conflicto y a los despedidos o con sus contratos sin renovación (5 de ellos dejaron sus puestos a fines del mes de marzo pasado) organizaron con el auspicio del SUOEM del Este una marcha vehicular por las calles de Santiago Temple. Mientras tanto, el Secretario gremial Leonardi era recibido en el ingreso al municipio por el Secretario de gobierno y el titular de Recursos Humanos municipales. El intendente no bajó. De lo sucedido solo tenemos las versiones aportadas por Leonardi a medios locales, porque personal policial no permitió el ingreso de la prensa al hall municipal donde se produjo la reunión. Las dudosas razones esgrimidas (siguieron entrando otras personas) eran que el número de individuos era el máximo permitido en el recinto. Nueva gestión, viejas prácticas. Sin embargo, terminado el encuentro tuvieron su palabra los protagonistas. Leonardi reafirmó sus dichos y presentó sus quejas reivindicatorias a quienes lo recibieron, y junto a los delegados tomaron la decisión de suspender el estado de asamblea de los trabajadores agremiados como muestra de negociación, hasta obtener respuesta alguna (si es que la obtienen, no quedando obligado formalmente el ejecutivo a hacerlo) la semana que viene. Ferace también recibió luego y dio su parecer al Canal dos. En la nota y en notas anteriores, hizo hincapié en el fatal estado de cosas recibido de la gestión anterior, con trabajadores sin el nombramiento correspondiente ni concurso, planta de trabajadores sobredimensionada, sueldos mal liquidados, categorizaciones mal hechas, nombramientos irregulares de familiares de Mondino, contratos mal efectuados, y la guinda del postre: habló de delitos al referirse a ciertos actos de empleados cercanos al anterior intendente (hoy afiliados al SUOEM del Este), como cambio de cheques sin justificación aparente. Al respecto le tocará hablar, en su momento, a la justicia.


Intendente Marcos Ferace


Mientras tanto, aquel SUOEM que años anteriores plantaba bandera contra Mondino, hoy se encuentra en un estado de silenciosa pausa con fecha de caducidad: el próximo 25 de junio debería recibir una propuesta de mejora salarial por parte de Ferace. La pregunta latente, y que será el barómetro del futuro a corto plazo es ¿satisfará la propuesta del ejecutivo a los trabajadores? Y si esta resulta positiva, ¿se hará extensiva a los afiliados del SUOEM del Este? Las respuestas a estas preguntas determinarán la continuación o no del conflicto, y si la brecha entre trabajadores (y gremios) será historia o se hará más profunda aún.

Lo cierto es que Santiago Temple parece caminar en paralelo, ni hacia atrás ni hacia adelante, en lo que refiere a las relaciones entre el ejecutivo y los trabajadores (o parte de ellos). La nueva gestión tiene sus razones en el caos administrativo y financiero recibido y en las numerosas presuntas irregularidades que se vienen denunciando. Todo esto, en apenas seis meses de gestión. Pero también le toca dar respuesta frente a algunas contradicciones que surgen sobre todo si repasamos las promesas de campaña, más aún aquella que hacía de factor diferenciador frente a su contrincante: la nueva gestión llegaría para sanar heridas, aportar calma, paz y claridad en los actos de gobierno. Nada de esto ha sucedido aún. En el escaso tiempo que lleva de gobierno, vemos repetirse algunas postales del pasado cercano: policías apostados en frente del edificio municipal, trabajadores reclamando por las calles del pueblo por sus magros sueldos y por sus compañeros que ya no trabajan por decisión del ejecutivo.



Fuente: Daniel Primo (TempleTV)

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