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Los Zorros: Lo despidieron, no le pagaron y encima le cortaron la luz


Los decretos firmados por el presidente de la Nación y que rigen durante la cuarentena establecen una serie de garantías para no hacer más complicada la situación del aislamiento. Una de esas garantías es que en caso de despido, el empleador debe abonar el doble de la indemnización. Otra es que no pueden desalojar por falta de pago y que, en determinadas condiciones, tampoco pueden cortar los servicios básicos.

Sin embargo, a un trabajador rural radicado en Los Zorros lo despidieron sin pagarle, lo quieren desalojar y lo dejaron sin servicio de energía eléctrica. Por todo eso, Carlos Heredia vive junto a su familia momentos de angustia.

La historia que desembocó en esta situación comenzó hace unos meses atrás, cuando fue a trabajar a un campo de Los Zorros empleado por Fernando Salort. “Entré a trabajar con él para el mantenimiento de las herramientas, es decir, para arreglar lo que se rompía en el campo”, relató Heredia. “Después de unos días, me pidió otras cosas. Me dijo: ‘Bueno, Carlitos, vamos a empezar a mover tierra y a esto te lo pago aparte. Así fue que empezamos a hacer más cosas. Después vino la siembra de la soja. Sembramos 617 hectáreas con soja y maíz. Pero llegaba la fecha y nunca me pagaba nada. No era solo eso, lo peor fue el maltrato psicológico”, dijo.

“Yo cumplía 12 horas por día y a él no le era suficiente. Me llamaba para burlarse porque me volvía a mi casa, me decía si tenía miedo de que mi mujer estuviera con otro. Para mí, eso es un insulto”, planteó.

Así transcurrieron unos seis meses de tensa relación laboral. El mensual era de unos 25 mil pesos que le abonaban en negro. De ese total le descontaban entre seis y siete mil pesos por el alquiler de la vivienda que ocupaba en la localidad de Los Zorros y algunos servicios.

Trabajando en esa situación tuvo un problema de salud que motivó su traslado del campo al pueblo para la visita al médico, quien le ordenó realizarse estudios al corazón de manera urgente. “Le pedí plata porque no me pagaba y no tenía nada, pero me dijo que no”, señaló.

Allí empezaron los problemas, hasta que finalmente llegó el despido de manera verbal. “Me echó, pero no me pagó nada, ni el mes que había trabajado ni los extras que habíamos hecho”, relató.

“Tengo los mensajes donde le pido que me pague porque no tengo ni para el pan”, agregó.

Heredia tiene su grupo familiar compuesto por la mujer y dos pequeños hijos de 3 y 5 años. Cuando quedó sin trabajo y sin dinero, comenzó el camino de angustia porque no tenía adónde ir. “La casa me la alquilaba él, y me empezó a pedir que me fuera. Pero cómo me iba sin plata y en medio de la cuarentena”, relató.

Como no se fue, el sábado 6 de junio la familia sufrió otro revés. Desde la Cooperativa Eléctrica de Los Zorros, que preside el ex empleador, le cortaron la luz y le retiraron el medidor, que estaba a nombre de Salort.

“No se imagina cómo lo estamos pasando, mi hija más chica tiene fobia a la oscuridad y llora cada vez que llega la noche”, dice Heredia.

“Fui a la Cooperativa a preguntar si se debía algo, incluso yo tenía una boleta que quise pagar, a pesar de que siempre se pagaba con lo que me descontaban de mi sueldo. Pero el empleado de la Cooperativa no me dejó pagar”, relató. Hasta ayer, que hicimos la entrevista, no tenía el servicio eléctrico.

La situación por demás compleja que vive Heredia se traducía en un laberinto sin salida: no se puede mudar porque no tiene plata ni trabajo y no puede reconectar el servicio porque no sólo que no está a su nombre, sino que además el titular del servicio es ni más ni menos que el presidente de la Cooperativa Eléctrica.

Así que, asesorado por el abogado Maximiliano Machuca, recurrió al ERSEP, ente de control de los servicios públicos. Y también con ese letrado pedirá justicia por el despido.

Con celeridad, escucharon su reclamo y le notificaron inmediatamente a la Cooperativa Eléctrica de Los Zorros que tiene la obligación de otorgar el servicio de energía al domicilio donde viven Heredia y su familia.

El documento, al que tuvo acceso El Diario, da a conocer que el 12 de junio el ERSEP remitió una nota a la Cooperativa expresando que, de conformidad con el Reglamento de Suministro de Energía, tienen que darle el servicio a Heredia como “usuario precario”. Aclara que para ello el trabajador rural tiene que presentar una documentación, que no es otra que un “certificado de domicilio expedido por la autoridad competente”.

 “Estuve trabajando 18 años como encargado de una empresa de limpieza”, recordó. “No tuvimos ningún problema, el dueño era excelente y tuvimos una linda relación laboral”, dijo.

Con la llegada de los hijos, pensó que los horarios complejos que cumplía en esa empresa lo alejaban del contacto cotidiano con los niños y renunció para empezar de nuevo. En Las Varillas, donde estaba radicado, estuvo cortando pasto, “pero cuando todo aflojó” fue a Los Zorros en busca de un empleo.

Así llegó al campo de Salort y a la situación actual que espera hoy se destrabe en parte, cuando la Cooperativa le otorgue el servicio de energía a Heredia para empezar a reorganizar la vida después del revés laboral.

Fuente: El Diario

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