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En detalles, la función y adaptación del Laboratorio Central de la Provincia frente al Covid-19



La institución de referencia provincial, que cuenta con tecnología de última generación, es la encargada de procesar por técnicas de biología molecular (PCR) las muestras obtenidas mediante hisopados a personas con sospecha de coronavirus.

En la actualidad, el laboratorio cuenta con 100 personas trabajando. Profesionales de bioquímica, biología, genética y personal técnico de laboratorio. Como también, choferes, personal administrativo, de mantenimiento y de maestranza. La mitad de los y las profesionales fueron incorporados desde marzo para dar respuesta a la demanda por la emergencia sanitaria.

La institución se encarga de analizar un promedio de 1800 muestras diarias de hisopados de personas con sospecha de infección de coronavirus, el doble de las que realizaba en un inicio. Las mismas son recogidas por Operativos como el Identificar, que son desplegados por Epidemiología del Ministerio de Salud.

En cuanto a la readecuación funcional del Laboratorio Central, Gonzalo Castro, responsable del área de Biología Molecular, expresó que implicó una nueva dinámica de trabajo. El referente agregó: “El trabajo durante la pandemia, más que nunca, es trabajo en equipo. Es reconocer la importancia del aporte de cada persona integrante del laboratorio en el diagnóstico de Covid-19, desde el comienzo al fin de la jornada. El capital humano del Laboratorio Central es nuestro mayor potencial. Trabajamos todos los días para brindar un diagnóstico de calidad, en tiempo y forma, para la comunidad”.

En la institución, en relación al equipamiento, se adquirieron nuevos dispositivos y se reacondicionaron los existentes, lo que permitió incorporar nuevas cabinas de bioseguridad y adaptar las ya existentes con salidas al exterior, siendo necesario para el manejo de este tipo de virus respiratorio. Por otra parte, se compraron microcentrífugas de mesada refrigerada (seis nuevas que se sumaron a dos existentes), agitadores de mesada, pipetas automáticas y bloques térmicos para extracción de ácidos nucleicos.

En relación a la infraestructura del edificio, se remodelaron los laboratorios y las diferentes áreas técnicas con el fin de contener nuevo equipamiento y adaptarse a las necesidades y normas de bioseguridad. También, se reubicaron y refuncionalizaron diferentes zonas para diferenciar las circulaciones técnicas de las administrativas. Asimismo, se estableció un estacionamiento propio para facilitar los procesos de carga, descarga y recepción de muestras. Por último, se crearon módulos de depósito de insumos y de oficina para el personal de seguridad, para permitir el funcionamiento del laboratorio las 24 horas.

El proceso de análisis

El análisis por técnicas de biología molecular (PCR) implica un proceso de varias etapas, que demora aproximadamente siete horas desde que las muestras llegan al Laboratorio.

Se inicia con la obtención de las muestras, seguido de la apertura e inactivación del virus. En esta fase se evalúa la calidad de la muestra y se genera una inactivación viral con el fin de que pierda su infectividad.

Luego se extraen los ácidos nucleicos, de manera manual o automatizada, esta última permite aumentar el número de muestras a procesar. La extracción implica sucesivas etapas de lavado y centrifugación en diferentes soluciones de lavado alcohólicas, y así obtener el ácido nucleico limpio, libre de proteínas, inhibidores y restos celulares. El proceso continúa con la amplificación de esos ácidos nucleicos por PCR, reacción en cadena de la polimerasa, lo que es similar a realizar una fotocopia del fragmento del ARN del virus y aumentarlo muchas veces para poder detectarlo.

Finalmente, se realiza el proceso de detección que determina si hay o no presencia de coronavirus, se analiza e interpreta los datos y se emiten los resultados.

El Laboratorio dispone de cinco equipos de PCR que pueden procesar 96 muestras simultáneamente y emiten los resultados como curvas de fluorescencia. Dichas curvas deben ser interpretadas por profesionales bioquímicos entrenados teniendo en cuenta factores clínicos -signos y síntomas- y epidemiológicos -antecedentes de viajes, contactos con casos confirmados, etc- de cada persona.

Fuente: El Periódico.

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