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Coronavirus el mundo ideal para los gigantes digitales


Pandemia, coronavirus, cuarentena y crisis: palabras que resuenan incansables en los medios del mundo. Los pronósticos del FMI indican que la economía global caerá un 3 por ciento este año, pero el golpe no será igual para todos. Como sostienen los manuales de autoayuda, las crisis pueden representar una oportunidad: eso entendieron los inversores que el mes pasado compraron acciones de las grandes corporaciones tecnológicas, en particular de Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet (la corporación que contiene a Google) y Facebook. 

Si alguien hubiera querido diseñar un mundo perfecto para estas empresas no habría encontrado algo mejor que un virus global capaz de forzar el encierro de todo el planeta y aumentar aún más la digitalización de sus vidas.

Educación, trabajo, ocio, consumos culturales, apoyo psicológico, cursos, actividad física, sexo y todo lo demás pasó a requerir un soporte virtual para seguir ocurriendo. Aquellos en condiciones de explotar esta demanda explosiva recibirán un envión envidiable.

Las empresas tecno crecen al ritmo de las actividades que se desarrollan en sus plataformas: compras, redes sociales para ubicar publicidad, consumos culturales para vender abonos, compras de nuevos dispositivos para facturar, servicios en la nube que se cobran a otras empresas. En el último par de décadas el uso aumentó junto con las ganancias de estas corporaciones. 

Pero la curva de crecimiento acelerado que permitió dejar a los competidores en el camino comenzó a a achatarse en el último par de años como consecuencia de tanto éxito: ya quedan cada vez menos espacios para expandirse y algunas comienzan a chocarse los codos en la misma mesa. 

Vale aclarar que estas empresas no estaban en números rojos ni mucho menos, sino que su negocio ya no crecía tan rápido.

En los últimos años levantaron la mirada en busca de alternativas tentadoras: Apple lanzó su servicio de streaming y su tarjeta, Facebook su criptomoneda, Amazon busca meterse en el mercado publicitario online copado hasta ahora por Google y Facebook, Microsoft se fortalece en los servicios en la nube que domina Amazon, Alphabet se está transformando en un proveedor frecuente del aparato militar de los Estados Unidos. 

Para crecer estas corporaciones canibalizaron con éxito medios de comunicación, empresas de transporte, distribuidoras de cine, servicios turísticos. Fueron creciendo a expensas de los peces más chicos (y no tan chicos) y todo indica que tarde o temprano solo quedarán ellos en la pecera. Si acaso ralentizan sus ataques o estos no tienen los frutos esperados, los inversores les quitan los anabólicos financieros que los mantienen fuertes. Esta velocidad y voracidad permitieron a empresas como Google o Facebook contarse entre las más grandes del mundo en solo un par de décadas. 

Las expectativas de los inversores los reportes de ganancias de las grandes corporaciones de estos primeros tres meses de 2020 eran relativamente bajas y sus acciones venían retrocediendo hasta que la cuarentena impactó en la demanda de servicios. 

Luego de tocar su punto más bajo el 23 de marzo las cotizaciones de los cinco gigantes comenzó a recuperarse: a fines de abril, con la cuarentena ya instalada en el planeta, las acciones de las grandes empresas tecnológicas vieron crecer su cotización conjunta en unos 750 mil millones de dólares. En esas semanas, aumentaron sus cotizaciones al menos un 17 por ciento. 

La primera explicación para el aumento de la cotización bursátil de estas empresas es obvia: durante la cuarentena los usuarios, ya acostumbrados al menos en parte a resolver tareas online, comenzaron a hacer todo con dispositivos. 

El tiempo frente a las pantallas se multiplicó. Incluso en algunas áreas donde existían resistencias, como la educación, el teletrabajo o la recreación no quedó más alternativa que rendirse a la pantalla. 

¿Quién habría querido tener una teleconferencia con los amigos en lugar de salir a tomar algo? La única alternativa al aislamiento fue aceptar, con resignación o entusiasmo, las herramientas digitales. 

Si algo saben estas empresas es lo que queremos, lo que necesitamos y cómo brindárnoslo combinándolo con lo que ellos necesitan para sus modelos de negocios.

La segunda razón es que estas empresas poseen reservas en efectivo, buena parte en paraísos fiscales, suficientes para superar la crisis sin comprometer la supervivencia.

Mientras tanto las empresas del mundo analógico reciben golpes en sus estructuras y caen sin red. Según detalla un artículo en el New York Times, a fines de abril, las empresas tecnológicas del Nasdaq 100 habían caído un 0,6 por ciento en tanto el índice Russell 2000 de empresas medianas y pequeñas había caído un 22 por ciento. 

Dentro de ese ranking el peso relativo no es parejo: de las 500 empresas más importantes del índice S&P, Microsoft, Apple, Amazon, Alphabet y Facebook representan un 20 por ciento del total de la capitalización bursátil. Esta situación es producto de una tendencia histórica: en 1975 las cien empresas más grandes acaparaban el 49 por ciento de todas las ganancias de las que cotizan en bolsa; en 2015 esa cifra había trepado al 84 por ciento. 

La cuarentena acelera el proceso de concentración y permitirá a los que están en mejores condiciones de sobrevivir  y remplazar a los caídos.

Fuente: Página 12

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