• Revista HECHOS

"CLASICO DE JUEVES" Pancho Figueroa pasó por Sacanta


El jueves 8 de Junio, se vivió una magnifica velada en “La Estación resto&vinos” de la localidad de Sacanta. 

Muchas personas se dieron cita en ese lugar, para disfrutar de la música tradicional. Sin lugar a dudas “La estación resto&vinos” es un lugar de encuentro para quien quiera disfrutar de momentos únicos y emocionantes. Ya es un clásico de jueves por la noche que, los amantes de la buena música y la destacada gastronomía elijan este restó. Pasadas las 23hs, del jueves 8 de junio, comenzó la velada nocturnal, que estuvo a cargo de “Los Piovanitos” grupo musical de Villa del Rosario, quienes fueron ovacionados por el público presente. La simpleza y la dulzura de Napoleón (bombo) Milagros (violín-voces) y Magalí (violín-primera voz) resaltan y conquistan. Basta con observar la mirada de su papá Napoleón quien los acompaña en guitarra y voces… Llegada la media noche, se escuchó el sonar de guitarras que indicaban la entonación de “Luna Cautiva” en la voz de Pancho Figueroa, un chalchalero de ley. Quien acompañado por Gustavo Pometti (guitarra y bombo) y Hernán Reinaudo (guitarra) dio un show de poco más de una hora. Haciendo el repaso por los clásicos temas de “Los Chalcha” contando anécdotas de algunas canciones y momentos compartidos con el grupo. Como en el que ellos, agregaron a su repertorio entre otros temas, el tan conocido chamame “Merceditas” al instante que Pancho se incorpora al conjunto, ya que siendo chaqueño, nadie mejor que él, podría interpretarlo… Impecable. Con su voz tan particular y su estilo tradicional, con punteos de guitarra característicos de un folklore que percibe notas perfectas y sentidas; Pancho hizo emocionar a los espectadores, recordando los clásicos de la historia del folklore nacional, donde todos cantaron y corearon temas como “Paisaje de Catamarca” o “Yo vendo unos ojos negros”. Apasionado por el juego del ajedrez., y admirador (desde el jueves) de “La estación resto&vinos” ya que se deleitó en su cena con un pacú a la parrilla, del que hizo halagos y varias veces lo mencionó como el mejor y más sabroso del mundo, dado a que fue preparado especialmente para él, hecho por uno de los dueños, que como siempre saben cómo sobresalir y no dejan escapar ningún detalle., Pancho brindó un espectáculo legendario que quedará grabado en cada uno de los que se dieron cita esa noche y en la historia de “La estación…”, que sigue dando nota de que es el lugar de regocijo para los que veneran lo bueno. Nota y fotos

: Lucy Luna 


52 vistas