• Revista HECHOS

Un nuevo atentando con la Libertad de Expresión


Los editores nucleados en Diarios y Periódicos de Córdoba repudiamos absolutamente los hechos de violencia perpetrados en la redacción del diario Tiempo Argentino, hoy gestionado por una cooperativa que esforzadamente intenta autosustentar un proyecto periodístico que garantice la información pública.

El atentado contra este medio debe ser entendido como un ataque a la libertad de expresión en un momento político crítico para nuestro país en el que durísimas medidas antipopulares vienen siendo aplicadas sin pausa. El debate imprescindible de este momento económico y social exige de medios críticos que con seriedad y compromiso expresen ideas a diario.

Exigimos profunda investigación sobre el hecho comprometiéndolos a seguir el tema hasta que no sea definitivamente esclarecido.Un ataque durante la madrugada del lunes a la redacción del diario Tiempo Argentino en Buenos Aires desató un repudio general en este país tras conocerse que agredieron a patadas a tres empleados y destrozaron equipos, informaron sus trabajadores. Según los testimonios de los integrantes de Tiempo Argentino, la Policía fue alertada desde el primer momento y no sólo no impidió los destrozos, sino que permitió que este grupo de personas permaneciera cerca de cuatro horas en el lugar. "Es un ataque a la libertad de expresión", dijo Mariela Belski, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina. Los periodistas "son una voz vital para el ejercicio del derecho a la información, un derecho esencial para la vida en democracia", señaló Belski. La representación argentina de Amnistía Internacional reclamó que las autoridades garanticen la seguridad de los trabajadores en su ámbito laboral y se avance en la investigación de este hecho. La Secretaría de Comunicación Pública también expresó "su más enérgico repudio al ataque" y se solidarizó con los integrantes de esa redacción, "víctimas desde hace meses del accionar irresponsable de un grupo de empresarios", sostuvo en un comunicado. El diario, con una línea editorial crítica al gobierno de centroderecha de Mauricio Macri, funciona como cooperativa luego de que en diciembre pasado los empresarios afines al gobierno de Cristina Kirchner (2007-2015), Sergio Szpolski y Matías Garfunkel, lo dejaran a la deriva tras perder millonarias pautas oficiales. Los dueños dejaron de pagar a los más de 200 empleados -adeudando hasta siete meses de sueldos-, y el diario cayó en una crisis de la que emergió en marzo mediante autogestión y con una edición dominical que sacan adelante sus 120 trabajadores. Entre los 20 atacantes estaba el supuesto nuevo dueño del diario, Mariano Martínez Rojas, según denunciaron los trabajadores en rueda de prensa. "Martínez Rojas ingresó a la fuerza con una patota (grupo violento) que atacó a tres trabajadores y que destruyó instrumentos clave para el funcionamiento de la redacción con el claro objetivo de impedir la salida del diario", dijeron en un comunicado. El diario Tiempo Argentino era la insignia del Grupo 23 de medios propiedad de Szpolski, beneficiario de sumas millonarias durante el gobierno de centroizquierda de Cristina Kirchner en concepto de publicidad oficial. En total el Grupo 23 comprendía una docena de medios escritos, radiales y portales de noticias, la mayoría hoy desaparecidos o en estado de emergencia como Radio América, una AM que sigue transmitiendo bajo autogestión. Los trabajadores de Tiempo Argentino dejaron de percibir salarios desde noviembre y en marzo conformaron la cooperativa Por más Tiempo. En medio de la crisis, una publicación especial lanzada con motivo de cumplirse el 24 de marzo pasado 30 años del golpe de Estado 1976, vendió unos 30.000 ejemplares y desde entonces con el apoyo de los lectores han podido sostener la publicación que pronto tendrá su edición digital. La cooperativa estaba en búsqueda de un nuevo inmueble para trasladar su redacción, actualmente ubicada en el barrio de Palermo de la capital argentina, donde se produjo el ataque.


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