• HECHOS

LA LECHERÍA BUSCO SU RUMBO EN POZO DEL MOLLE


Las dos jornadas de formación se realizaron entre el 21 y el 23 de junio, en el Hotel del Centro, de esta localidad cordobesa, ubicada a unos 171 kilómetros al noreste de la capital provincial, que incluyó también “La Fiesta Nacional del Holando Argentino” y el remate de mil vacunos de esta raza, además del “El Remate de las Estrellas”, donde salieron a venta 4 terneras de genética superior. La semana ganadera de Pozo del Molle, ofreció una exposición industrial y comercial, en la que sus participantes tuvieron la posibilidad de entrar en contacto con sus potenciales clientes para ofrecer soluciones ajustadas a las medidas de sus necesidades. Un inicio bien “motivado” Entre los expositores, Ignacio Berengúa, gerente técnico de Semex, fue el responsable de dejar numerosas recomendaciones para enfrentar diferentes situaciones de crisis como la que debieron sobrellevar los productores de Pozo del Molle y toda su área de influencia con las inundaciones de abril último, que contribuyeron a agravar la crítica situación de los tamberos. Uno de los primeros conceptos que dejo el ejecutivo, es pararse frente a las dificultades con “una actitud inteligente de vitalidad y de pasión, pero sobre todo con la conducta y la forma de hacer las cosas. No podrías vivir con una auténtica pasión si te conformaras con unan vida menor a la que podrías haber llevado”, sugirió el médico veterinario. El ser humano tiene una tendencia natural a ser negativo, por eso debe luchar contra esa negatividad, pero es necesario cambiar de actitud y aprender de los mensajes que nos dejan los momentos difíciles para superarnos, porque seguramente van a volver, agregó el directivo. “Si pensamos que lo que vamos a hacer es difícil y lo podemos conseguir, a lo mejor lo conseguimos. Pero si pensamos que tenemos dudas y que no lo vamos a lograr, es casi seguro que será mucho más difícil alcanzar esos objetivos. Tenemos que inyectarnos ilusiones, ponernos objetivos ambiciosos y altos pero alcanzables. Nunca podemos aceptar la derrota antes de empezar”, añadió. Berengúa recomendó también expresar las alegrías “si estamos contento es necesario que lo comuníquenos porque muchas veces recibimos mensajes negativos, pero también hay positivos, tenemos que decirlo. Las personas optimistas siempre están con inquietud de aprender y esto es un ejemplo”, añadió en alusión al numeroso auditorio que seguía sus palabras. Recomendó también tener resilliencia, que es la capacidad del ser humano de interactuar con la facultad, con el ambiente para tratar de superarlo que significa “aceptar los momentos difíciles y sacar de ellos la enseñanza que dejan para salir fortalecidos y superarse. Los conflictos se agrupan en dos clases: Los sustantivos, que surgen de los desacuerdos y los emocionales que son mucho más difícil de superar. Las emociones influyen cada vez más en la toma de decisiones porque afectan el razonamiento, la forma de pensar, la resolución de problemas y además tiene un impacto sobre la salud”. Entre las conclusiones Berengúa consideró que los líderes necesitan fijar un propósito, pero los mejores son quienes logran transmitirlos a todos en su organización, contarles el objetivo, mostrarles el plan y e indicar hacia donde se quiere llegar. Cambios Por su parte Marcos Minetti, asesor de establecimientos lecheros, evaluó los cambios que se deben imponer en el tambo frente a la crisis y aseguró que son duros porque los productores: “No estamos preparados para enfrentar los desafíos ocasionados por la crisis porque estamos en una zona de confort y esas situaciones nos obligan a abandonar esa comodidad”. “A veces tenemos que tocar fondo frente a una situación para que cambiemos y en este caso se mezclaron la crisis del precio y la generada por el clima. Respecto del precio ya estamos acostumbrados, pero en julio y agosto del año pasado el precio de la leche comenzó a bajar, mientras subía el costo de los insumos. A ello se sumo la climática que concluyó con tres años de lluvia que generaron excesos hídricos inusuales que generaron las inundaciones de abril de este año.”, aportó el asesor privado. La baja del precio de la leche fue un factor decisivo para que los productores sacaran el pie del acelerador. comenzaron a recortar la entrega de alimentos a las vacas y a ello se sumó que las lácteas comenzaron a recibir un 7 por ciento menos de leche. Vino la lluvia y una caída de la producción de leche de entre 30 y una baja de la recepción por parte del industria del 50 por ciento. Minetti al asociar las consecuencias climáticas con la actitud de la vaca contó que destina de su vida cinco horas a comer, doce a catorce horas de reposo, dos o tres horas de interacción social, media hora para tomar agua y de dos a tres horas para ser ordeñada. “Sí nosotros interferimos en algún momento del día en sus actividades, seguramente dejará de realizar alguna de las que está habituada, ya sea comer, echarse o rumiar. Si la vaca hace esas tres cosas, a nosotros nos va a ir bien con la producción de leche. Enemigo El barro es el principal enemigo de la vaca, porque por cada 0,10 metros que se entierra, pierde se pierden unos 3 litros de leche. A mas barro, menos consumo, además se produce una pérdida de energía termina en una condición corporal baja, que se reflejará en problemas reproductivos como consecuencia del consumo bajo de alimentos y de la mala rumia y baja la producción. Puede generar trastornos indirectos como acidosis, cetosis, desplazamiento del abomaso (ubicado en el piso del abdomen), vaca caída o mastitis, entre otras. Recomendó también, en el caso de los terneros de guacheras implementar un sistema de reparo y confort en jaula, en especial para los más chiquitos, con menos de 30 días, mantener una buena limpieza en las guacheras. A consecuencia de la inundación “muchos lotes de alfalfa se perdieron, por lo tanto la alternativa pasa por usar el silo de maíz seco de alto rendimiento en grano a pesar de la lluvia que tuvimos, además se debe realizar un análisis de silo. Existen técnicas que en poco tiempo nos permite tomar decisiones”, agregó Minetti Respecto del uso de subproductos, por ejemplo pulpa de frutas, lo primero que hay que hacer es asegurarse el stock y el lugar para obtenerlo debe estar cerca. Se debe tener cuidado con el contenido de mico toxinas, determinar la vida útil, el manejo en el establecimiento, tener en ceunta los problemas de almacenamiento, no tirarlo en cualquier parte y la empresa proveedora debe garantizar la calidad. Otro aspecto que recomendó Minetti es cuidar al personal, tenerlo bien remunerado y resaltar las buenas acciones que hacen por el tambo, ofrecerles confort, capacitación constante y sobre todo trato digno. Enfrentar la crisis Alejandro Centeno, del INTA San Francisco, por su parte, evaluó la situación de los tambos argentinos en función de un trabajo comparativo que el INTA San Francisco realiza año a año, sobre lavase de 150 tambos y enumeró también las enseñanzas que dejaron las crisis lecheras. Las crisis son parte del negocio y en el caso de la lechería tiene dos o tres orígenes. Entre ellas enumero la caída del precio, la relación del dólar, la relación insumo producto. La otra es la climática y la tercera es la de origen externo, sobre las cuales los productores tienen poca injerencia, salvo tranqueras adentro, que es el escenario interno de la empresa. El sector tambero desde 2000 a la fecha enfrentó al menos 10 crisis de precios, pero la más aguda se produjo a partir de fines de noviembre del año pasado y superó a la otra más importante que se dio en febrero de 2002.El impacto “es diferente en las empresas porque depende de la eficiencia con que se maneje”, reseñó Centeno. Las más eficientes fueron menos golpeadas, mientras que las menos eficientes fueron más afectadas por las crisis”, apunto Centeno. El último relevamiento que hizo el INTA entre 2013 y 2015, permitió determinar que el costo de la alimentación sobre el ingreso bruto del establecimiento alcanzaba al 22 por ciento. “De toda la leche que ingresaba y de ese total 11 por ciento corresponde a alimentos comprados y el otro porcentaje al producido en el establecimiento”, explicó el técnico. La producción de leche para la región representó un promedio de 5000 litros/hectárea año vaca total y se producía leche en base a pasturas y silajes como forraje por un equivalente de 4000 litros/hectárea/ vaca año. Los 1000 litros de diferencia por productividad, se produjeron por concentrados que se trajeron de fuera del sistema. Una de las primeras conclusiones es que el 30 por ciento del ingreso bruto por la leche entregada correspondió al valor de los alimentos comprados. Por otra parte el 60 por ciento de los tambos producen con cargas por hectárea inferiores a la media y usan porcentajes bajos de concentrado. En el 18 por ciento de los tambos se observa que hay una alta carga animal por hectárea y un menor uso de concentrados. A su vez, el 23 por ciento de los establecimientos producen leche con una alta carga animal y de concentrados por hectárea, es el caso más intensivo. Respecto de la productividad, que significa la cantidad de plata que queda en el bolsillo del productor, Centeno explicó que la eficiencia consiste en lograr los objetivos con el costo mínimo. Al respecto explicó que el tambo que aplicó una estrategia menos intensiva, obtuvo un margen bruto de 1600 litros de leche por vaca /año/hectárea, que es el equivalente a la plata que le quedó en el bolsillo al productor, mientras que tambero que aplicó una estrategia más intensiva, se quedó con un margen bruto de 2650 litros/hectárea/vaca/año. En cuanto a la productividad, media por hectárea/año de vaca total, va desde los 4000 a los 11000 litros de leche. “Tenemos una brecha productiva bastante interesante que aumenta a medida que subimos de estrato” Entre las principales conclusiones Centeno recomendó manejar el tambo como una empresa para quesea un negocio rentable y sobre todo aconsejo normalizar la situación fiscal de quienes trabajan en forma irregular en la parte impositiva. Mercado interno El presidente de Apymel, Luciano Di Tella, analizó la situación que enfrenta hoy la actividad lechera y las variaciones de precio tuvieron que ver con la intervención de la Unión Europea (UE) y el precio que pagaba por la leche en polvo entregada. Otro factor que influyo en los valores es el stock de intervención, que a partir de este año ya supero las 200 mil toneladas. Se negocia una ampliación de 100 mil toneladas más. La lechería mundial está concentrada en la UE que es el principal productor y exportador, luego aparece Estados Unidos, Nueva Zelanda, Australia y Argentina. Las exportaciones de la UE y de Estados Unidos alcanzan al 10 por ciento de su producción, mientras que las de Nueva Zelanda, Australia y Argentina quieren exportar entre el 25 y el 30 por ciento. “Si Argentina quiere ser un país exportador deberá buscar la manera de aislar los precios externos de los internos”, agregó. Para Di Tella, la situación de la actividad láctea tiene que ver con un grupo de tamberos que adhirió al pacto PEL (Plan Estratégico para la Actividad Láctea) y querían avanzar hacia una lechería de 16 mil millones de litros de leche anuales, como Nueva Zelanda. La otra visión, expuesta por la Mesa de Lechería de Santa Fe y Córdoba apuntaba a una lechería de 8 mil millones de litros de leche anuales. Hoy se producen 11.000 millones de litros de leche anuales, sin ningún sistema de regulación, ni tampoco se evita que los precios se internacionalicen. El sistema vigente en el país paga por mala calidad y complicación única, además “el gobierno anterior entregó subsidios por más de $800 millones y actual aporta más de $1100 millones, una gigantesca cantidad de plata, que fracasó rotundamente y el problema sigue sin resolverse”, explicó Di Tella. En ese sentido recordó que APyMEL se opuso porque consideró que el subsidio se debe entregar a los exportadores, para sacar los excedentes del mercado interno. El dirigente advirtió también que entre los jugadores de la cadena láctea se encuentran los tamberos, el CIL (Centro de la Industria Lechera), APyMEl: “Vemos la relación entre la industria y el tambo como una pelea por la renta, esta visión no nos ayudó para nada y frenó cualquier avance para la lechería por la desconfianza que existe entre los protagonistas de la cadena. “Tamberos e industriales deberíamos entender esta realidad e ir juntos a discutir como le saco un centavo más al mercado externo, como le saco un peso más al supermercado y como negocio con ATILRA (Sindicato de Trabajadores de la Industria Láctea) las condiciones de sueldo muy buena para los empleados, pero que nos permita manejar nuestras fábricas”, aportó. El 40 por ciento del mercado interno es de los supermercados, 30 por ciento los autoservicios, 16 por ciento los almacenes y el 6 por ciento los mayoristas. El CIL abastece el 70 por ciento de la leche, el 90 por ciento de las góndolas y el 40 por ciento del consumo de los argentinos. APyMel, vende a los mayoristas, un intermediario que le vende a los autoservicios y a los almacenes, pequeñas queserías y negocios de cercanía. Perspectiva Una de las primeras cosa que recomendó el titular de APYMel es generar un fondo estabilizador y plantear al gobierno si el precio de internacional de la tonelada de leche supera los U$S 4000, el gobierno retenga de las exportaciones en forma automática el 3 por ciento, unos U$S 120, pero si el precio internacional cae a U$S 2500, el estado devuelva de ese fondo estabilizador. Además propuso que el Estado genere un stock de intervención de 20.00 tn, a partir de la compra de la leche entre septiembre y octubre para evitar las depresiones de precio en la primavera. Actividad de ciclos Martín Giletta del área de Economía del INTA Manfredi definió a la lechería como una actividad de ciclos porque debió soportar muchas crisis, aunque la última que arrancó casi a fines d 2015, fue la más complicada por la cantidad de factores adversos que convergieron en un solo punto. “La cadena de lechería tiene problemas estructurales que se deben resolver porque presenta ineficiencia en la etapa primaria y en la industria. Además con problemas en el mercado internacional y, para completar el cuadro se produce leche en un país con una economía barrilete, cada diez años Argentina tiene una crisis”, graficó Giletta, al pintar el cuadro de la actividad láctea. En ese sentido Gilertta contó que los ingresos reales del tambero en los últimos cinco meses cayeron un 70 por ciento, porque cayó 30 por ciento el precio nominal y los costos aumentaron un 40 por ciento. “El punto es que el tambero debe dejar de ser un entregador pasivo de leche y saber que es un fabricante de alimentos, porque si no valora su producto, nadie se lo va a valorar”, advirtió. Luego de repasar las sucesivas crisis que debió enfrentar Argentina que incluyó dos períodos de hiperinflación, las actuales autoridades administran una transición y trata de postergar un plan de estabilización que es la única forma de salir de una crisis. Recurrió al mercado internacional que le ofreció hasta 60 mil millones de dólares, con lo cual el plan de estabilización se va a postergar. “Con este nuevo escenario el país va camino a un esquema de convertibilidad optimizado con un dólar tranquilo y un posible atraso cambiario que se compensaría con alguna medida de corte fiscal”, explicó el técnico. Mercado internacional En materia de productos lácteos los grandes importadores de leche en polvo son los mismos exportadores de petróleo, que pasó de U$S 100 a S$U 50. En tanto la soja mostro un leve repunte en su precio, que también arrastrará al trigo y al maíz, con lo cual el gobierno de Mauricio Macri, se va a beneficiar, porque por las lluvia cayó la producción que se compensará con mayor precio. El precio de la carne bovina, por su parte, se está desacoplando de los commodities y va a pasar a convertirse en un especiality y esto le tiene que interesar al tambero porque produce leche y carne: “Esta es una de las alternativas que tiene porque va a ser el gran negocio en la Argentina de los próximos años, sobre todo la cría”, recomendó. En forma paralela se producirá una baja generalizada en el pecio de los alimentos, se sostiene el precio de las carnes, cae el precio del mercado lácteo. Argentina mantendrá su desempeño en la exportación de lactosuero, pero sigue en caída la exportación de leche en polvo. Los datos nos indican que la crisis internacional obliga a repensar la forma en que se venía produciendo leche en el país y no se puede insistir en mantener las prácticas actuales: “Se debe dar un debate en los sistemas primarios, dejar de ser un entregador pasivo de leche y replantearse la estrategia del negocio”, recomendó Giletta. Para el técnico se espera una caída de la producción de leche que podría ubicarse entre 10 a 15 por ciento y la desaparición de los tambos podría oscilar entre el 25 y el 30 por ciento en el corto plazo, por lo tanto “la lechería ingresa en un nuevo esquema para generar un gran impacto en el precio de la leche que transitará un proceso de revalorización muy importante, pese a que la industria dice que en próximo mes para. El productor primario tiene que hacer valor su leche”. La demanda mundial de alimentos seguirá, el mundo está en un período de transición, las proteínas animales serán el gran corazón del negocio, Argentina tiene grandes potenciales en esto, pero las exigencias ambientales serán restricciones cada vez serán más severas, por lo tanto deberá hacer las cosas de modo diferente respecto de la forma que las venía haciendo. Debe convencerse que es un industrial, integrar el negocio, producir leche bajo contrato, sino será más de lo mismo. Nueva paleta de productos Cristian Rossi, técnico zonal de la ACA aprovecho el espacio que le ofreció Todo Agro para presentar la nueva paleta de productos de la Asociación de Cooperativas Argentinas, que este año hizo una fuerte apuesta con el lanzamiento de Valor Ganadero, que ya se encuentra en toda su red de bocas de expendio. Recordó, asimismo, que ya está en pleno funcionamiento una planta, ubicada en las afueras de Villa María, que produce burlanda y etanol, en la que se hizo una gran inversión. “Valor Ganadero consistió en agrupar todos los insumos que ACA produce para la nutrición y la sanidad animal, semillas y protección de cultivos, a partir de una selección de los insumos que aporten al productor un agregado de valor que le permita ser más eficiente”, añadió. De este modo se logró aportar tecnología de insumos y de proceso con la vista puesta en el aumento de la eficiencia del productor. A su vez, se busco llevar un mayor profesionalismo a toda la red comercial en el manejo de los recursos humanos y naturales. El desarrollo de los productos se llevó adelante con el aporte de un comité técnico formado por figuras muy reconocidas en la actividad pensando en una ganadería de alto valor y eficiencia, a partir de la sustentabilidad económica, ambiental y social de la actividad. “Todos nuestros productos deben ser innovadores, superadores y cuentan con nuestro soporte pre y post venta. Es nuestro objetivo principal”, sintetizó Rossi.


9 vistas
hweb23.png